«¿Estás haciendo todo esto conmigo y aun así dices que no estamos saliendo?»
Mihee solo tiene un objetivo: estudiar mucho para escapar de la pobreza. Entonces aparece Jiheon, un chico que parece tenerlo todo. Gracias a él, Mihee consigue apuntes, materiales para sus trabajos y un poco de alivio en medio de sus dificultades. Sin darse cuenta, empieza a involucrarse cada vez más en una relación complicada con él. Cuanto más intenta alejarse, más utiliza Jiheon su ayuda para mantenerla a su lado. Mihee odia depender de él, pero, por mucho que lo intente, no consigue escapar de esa relación.
«Yo no elegí a Jiheon. Era la única opción que me quedaba».