Al borde de la muerte, los recuerdos de una vida no siempre son bonitos. A veces, solo muestran lo cruel y miserable que ha sido el pasado.
Park Dongsik trabaja como cobrador de deudas para el prestamista Moon Hocheol. Es un hombre frío y despiadado que no conoce la compasión cuando se trata de recuperar dinero. No le importa lo que tenga que hacer para cumplir su trabajo, por más desagradable que sea. Su única afición es ver vídeos para adultos de hombres vestidos con traje.
Un día, mientras está solo en su coche viendo uno de esos vídeos, un desconocido se acerca para pedirle fuego. El hombre es tan hermoso y elegante que Dongsik no puede evitar quedarse mirándolo. Sin embargo, poco después, lo ve lanzarse al mar desde un rompeolas. Sin pensarlo dos veces, Dongsik se tira al agua para salvarlo, pero el desconocido desaparece en la oscuridad. Cuando intenta regresar a la superficie, algo lo agarra del tobillo y lo arrastra hacia las profundidades.
Dongsik ha tenido una vida llena de sufrimiento. Sus padres lo abandonaron, escapó de un orfanato donde sufría maltratos y, cuando por fin volvió a encontrar a su padre, este le robó todos sus ahorros y volvió a desaparecer. Desde entonces, ha sobrevivido haciendo trabajos peligrosos para un prestamista. Antes de morir, solo deseaba una cosa: renacer en una familia rica y vivir sin preocupaciones.
Cuando vuelve a abrir los ojos, Dongsik descubre que está en una lujosa habitación de hospital. Pero hay algo aún más extraño: su reflejo ya no es el suyo, sino el del hermoso desconocido al que intentó salvar. Confundido por esta situación imposible, conoce a un hombre que asegura ser su tutor. Antes de que Dongsik pueda entender lo que sucede, el desconocido lo besa y lo llama «cuñada».