Tras convertirse en emperatriz por un solo día, Astelle se divorció del emperador Kaizen y abandonó el palacio. Pero se marchó guardando un secreto que podría cambiarlo todo: ¡estaba embarazada del emperador! Seis años después, vive feliz en el campo con su hijo, intentando dejar atrás su pasado. Sin embargo, su tranquila vida se ve amenazada cuando los guardias imperiales aparecen con una petición de Kaizen. El emperador necesita el consentimiento de Astelle para conseguir el territorio de Meilen, una región clave para el imperio, que todavía se recupera de una rebelión. Atrapada de nuevo en los asuntos de la corte, Astelle deberá proteger a su hijo de las fuerzas que amenazan con destruir su paz. Pero ¿cómo podrá ocultar la identidad del niño al hombre que es su propio padre?